Cuentan los ancianos del lugar que una vez hubo una época en la que las nubes no cubrían el cielo. Y que este cielo no era gris, sino azul. Que en vez de lluvia había una bola de fuego amarilla que en vez de mojar daba calor (eso que dan las estufas). Dicen que la gente iba por la calle con unas camisas especiales, cuyas mangas terminaban a la altura del antebrazo. Que algunos incluso salían a la calle con un calzado especial que no tenía calcetines. Que en los arenales encharcados donde comen las gaviotas, la gente se tumbaba en unas toallas para disfrutar del día. Qué bonito... ¿os imagináis?.En la foto : Al Gore : " ...excepto en el noroeste del país que sigue bajo el efecto de las bajas presiones..."































