11 junio 2009

Reflexión post electoral

Una duda que me corroe... ¿Queda ALGÚN político en este país que no de pena? ¿UNO?

12 comentarios:

romántico fernández dijo...

Yo diría Jesus Gil y Gil

ZOZOBRADO dijo...

Estoy convencido de que no.

De hecho no pienso votar nunca más.

Son todos mugre.

El Hombre Molècula dijo...

Muchos. Los que dan asco.

Hematocrítico dijo...

Al nuevo lendakari le molan Los Planetas y Godspeed you black emperor!...algo es algo.

Alguno también da risa, eso sí.

AntónCampos dijo...

Me encanta el fenómeno de la unanimidad que existe respecto de Ms. Pajín.

Smurf dijo...

1) Si las tonteridas (que lo son, ojo) que suelta Leire Pajín las dijese un señor, y no una chavala joven y poco agraciada, creo que muchos, empezando por los medios, serían más benévolos.

2) Es de un reduccionismo flipante y peligroso pensar que "todos los políticos son iguales". El discurso anti-político es siempre de derechas, porque su fin último es separar a las clases populares de la vida política, para que las élites puedan manejarla a su antojo. Hematocrítico, siendo usted gallego, por ejemplo, ¿no le parece una putada que el PP siga arrasando en su tierra gracias a ese argumento?

Hematocrítico dijo...

No, no me parece ninguna putada. Pero es que ninguna... porque lo que ha pasado aquí con la Xunta y el bipartito me pareció tan chungo como lo que puede pasar con el PP. Yo no creo que haya que votar a un partido solo porque no gane otro...

Yo no digo que todos los políticos son iguales. Solo digo que en España es jodido pensar en el nombre de algún político que no sea cutre. Écheme una mano, smurf, a ver si se le ocurre a usted!

Smurf dijo...

Cutre en qué sentido? Está claro que aquí el político-showman de moda aún no está asentado. España nunca ha tenido un Reagan o un Berlusconi. Y normal, si lo piensa: Aznar intentó convertirse en eso, y fue castigado por su soberbia, sustituído como presidente por un tipo cuya imagen se basa en todo lo contrario: parecernos humilde, buena persona, a veces un poco tonto, pero honrado. Somos un país así, nunca perdonaremos el engreimiento necesario para ser Sarkozy o Thatcher. Pero eso es bueno, ¿no? Mejor políticos cutres que políticos espectaculares, que te van a joder lo mismo, y además te van a pasar la factura de sus despliegues de efectos especiales.

El político no-cutre sólo ha funcionado para opciones más minoritarias, pero de electorado muy convencido. Piense en los nacionalistas, la chulería de un Arzallus, una Rosa Díez, un Pujol o un Beiras. Y funciona porque se enfrentan a algo DE VERDAD, al menos en las mentes de sus votantes. Tienen una auténtica causa, un fin superior, funcionan como héroes. Ni Rajoy ni Zapatero tienen nada de heroico. Eso es lo que los hace cutrísimos. Compárelos con Obama o Bush Jr. No hay puto color. Dentro de los partidos mayoritarios sólo Alfonso Guerra y Manuel Fraga tuvieron algo de ese je-ne-sais-quoi del eterno luchador, pero al estar todo el día disgustados proyectan imagen de villanos.

Y sobre lo de equiparar la Era Fraga con el Bipartito... no me tome el pelo, hombre! Cómo les gusta a los gallegos que les den por el culo. ;-D

Hematocrítico dijo...

Me conformo con que me guste oirlo hablar y que al hacerlo piense que hay una persona interesante con convicciones que sabe lo que se hace detrás. Un Beiras, un Anguita, un Felipe, un Guerra ... Ni son Lincoln ni Obamas. Pero parecían personas que se merecían tu confianza.

Esa última frase...modérese hombre! Are you galego?

Smurf dijo...

Ojo, que todos los políticos españoles que ha citado comparten el ser de izquierdas (se podría decir "presuntamente" en mayor o medida para cada caso) y de la vieja escuela. Es decir, grandes oradores para el proletariado. Quizás el problema radique entonces en que nadie en España se siente obrero y orgulloso, en que el romanticismo de "el pueblo unido jamás será vencido" ha muerto en manos del individualismo. Y admitámoslo, ahora mismo es seriamente uncool tener discurso político, porque ya no nos fiamos de nadie y tienes que estar tramando algo, a cojones. Y si no, eres más tonto que yo, porque yo cogería la gallina y saldría corriendo. A un jovencito Guerra o Anguita nadie lo querría tener cerca. Y por otro lado, los medios de comunicación nunca permitirían que alguien con ese carácter diese un solo paso sin hundirlo en el ridículo. Mire lo que hacen con Leire Pajín por soltar palabrería inocua, y ya puede imaginarse lo que no harían con alguien que les pareciera mínimamente peligroso...

No soy gallego, tengo amistades allá y he ido un par de veces. Y de verdad, es un sitio precioso, yo mismo he sentido morriña alguna vez, pero tienen cosas en su manera de pensar con respecto a la política (y no se me enfade) que simplemente no computan. Lo del gallego es el no va más: toda la vida escuchando que estaba siendo aniquilado por la administración y de repronto vienen quejándose de que no, que ahora se impone el maldito gallego. Las quejas que he escuchado hasta ahora sobre el gobierno PSOE-BNG se basan en eso, en que el presidente conducía un coche caro y en que el vicepresidente se montó en un yate. Y joder, de verdad, me va a perdonar, pero es que cambiar a esos dos, por aburridos (desde luego pinta la tenían toda) que fuesen, por uno de los señores del PP con más cara de trepa que haya parido madre son ganas de joderse aún más. Que les va la marcha, vamos.

Hematocrítico dijo...

La situación con el bipartito iba pelín más allá de lo que usted comenta...si viviera aquí se habría enterado de lo mismo que nosotros.

No nos esteriotipe así, copón, que es el argumento más cutre...los gallegos son así los gallegon son asá...
Cada uno es como es. Eso si, masocas los tenemos a patadas y más,

Smurf dijo...

Perdone señor Hematrocrítico, hablo desde un conocimiento parcial, aderezado por mi conspiranoica forma de ver las cosas. Y a mí me gustan mucho los estereotipos, que son la base del odio y del humor, mis dos cosas más favoritas. Pero cuénteme, ¿qué les habían hecho los malvados nazional-socialistas, para de repente no importarles volver al fraguismo? Porque hace cinco años parecía que todos sus problemas pasaban por tener al PP en el gobierno, desde clásicos como la emigración, hasta el Prestige...