24 noviembre 2008

Los ochenta continúan pasando factura silenciosamente

Madre mía...imaginaos ver esto a través de la mirilla de vuestra casa. Pues ese horrible cosquilleo en la columna lo sienten regularmente algunos desafortunados ciudadanos de Los Ángeles. El enanito funky Prince - insertar aquí su chiste sobre su nombre o su no nombre - convertido reciente a los Testigos de Jehová, contribuye a la cause apostólica paseándose puerta por puerta con la revista Atalaya intentando captar adeptos. A mí si me hace el batdance me lo pienso.
¿Qué opinará de esto su némesis ochentera Michael Jackson?. Seguro que le parece que a Prince se le ha ido la olla, y no como a él, que es un hombre totalmente nuevo tras haberse convertido al Islam y cambiarse el nombre a Mikaeel Jackson.

2 comentarios:

Romántico Fernández dijo...

Y yo que siempre creí que los 80´s acabron en el 94 no dejan de sorprenderme

El Hombre Molècula dijo...

Es físicamente imposible ver a -chistecito sobre su nombre o su no nombre- por la mirilla.