18 noviembre 2008

La magdalena de Proust de Rubik

Me he bañado en calentitas olas de vivísimos recuerdos cuando me topé en una juguetería con esta cosa. Yo no sabía que se llamaba la Serpiente de Rubik, pero sabía exactamente qué sensación iba a tener cuando la retorciera entre mis manos. Un juguete mucho más para tarugos que su cubo para chapones, sólo sirve para hacer unas cuantas figuritas de lo más sencillas - una cruz, un perrito, una pistola y poco más - pero el gustico flashbackero que me da al escuchar sus clacks clacks es de órdago. Antes lo manoseaba mientras veía Espinete. Ayer lo manoseé viendo a Dexter, pero el placer fue parecido.

7 comentarios:

El Hombre Molècula dijo...

Arcilla para alfareros de la nostalgia. La pistola de V salía clavada.

... dijo...

Cae fijo (lo disimularé como regalo sobrinil).

Angus dijo...

Es cierto que los más tarugos encontrábamos mayor diversión haciendo figuritas que con el cubo, pero se supone que también vale para hacer algo difícil y romperse el coco, no?

Hematocrítico dijo...

Moléculas : de lo primerito que hice

Angus : en teoría se pueden hacer esferas y movidas pero...usted ya me entiende...

C.r.a.y.ó.n. dijo...

...Yo siempre odié esas cosas, nunca me salio nada decente, mucho menos el cubo de los colores, me deprimia no poder armarlo. )-:
PD:Yay corresponsal! jaja, vengo de la tierra de arenita/sandy...ash ya me brotó la ñoñez

Hematocrítico dijo...

El cubo de rubik me lo montaba yo en dos patadas...quitaba las pegatinas, las volvía a poner y alehop. De hecho fue el catalizador de cómo resuelvo los problemas en mi vida el 99% de las veces.

C.r.a.y.ó.n. dijo...

Si es que el genio se nos ve desde chiquitos, yo por ejemplo me deprimo el 99% de las veces. )-: