En verano se toman más cañitas, se está más con los amigos, se está en las terracitas y se anima uno más a tomarse unas copichuelas. Así que andad al loro y no acabéis como el vigués que después de atacar a la policía local acabó en urgencias tras una despiadada batalla contra sí mismo utilizando la siempre eficaz estrategia de liarse a cabezazos contra el suelo...Ni como el granadino que tomó el control de un puticlub encerrando durante dos horas con una pistola detonadora (¿¿??) al personal justificándose con un extraño caso de posesión diciendo que " esta noche manda mi polla" y exigiendo barra libre para todos.





















